¿Cuándo se empezó a hablar propiamente sobre el marketing de influencers? Son muchos los que opinan que en 2014 se empezó a presagiar esta ola de influencers en marketing e imagen de marca. Ya no es sólo una tendencia, una moda o un movimiento inocente de fotos por parte de jóvenes en Instagram, sino que se integra como tal para formar parte de la estrategia de comunicación y maketing. ¿Cuál sería el sector que sobresale con la práctica de influencers? El de la moda.

En el sector de la moda, ¿A cuántas marcas les merece la pena trabajar con influencers? A lo largo del año 2016, el 65% de marcas trabajó en campañas con ellos lo que da que pensar que este tipo de estrategia aplicada a las empresas, en este caso de moda, no va nada mal. Un 38% de estas acciones consistieron en lanzamientos de producto donde contratar a un influencer resultó fructífero para awareness. Por otro lado, de acuerdo con Launch Metrics, el 74% de las empresas que trabajaron con influencers determinó que fue con el objetivo de incrementar el número de ventas.

¿Una ocasión concreta en la que se recomienda incluir influencers? Una de las ideas más brillantes es la aparición de influencers en Instagram Stories y Snapchat durante su asistencia a las Fashion Weeks o eventos. Se alcanzan niveles más altos de difusión de contenido y visualizaciones.

Las apariciones de influencers resultan realmente beneficiosas para las marcas ya que cubren un amplio abanico de consecución de objetivos, si se sabe enfocar apropiadamente la campaña. Por ejemplo, hay empresas que trabajan con influencers con el propósito de aumentar ventas (como ya hemos visto), llegar a nuevos targets, mejorar la reputación, apelar a un target concreto, difundir el brand awareness, etc. Vemos que puede favorecer tanto a valores tangibles como aquellos intangibles relacionados con reputación y aspectos de esta índole.

Y… ¿Cómo se les paga a estas figuras de influencia? De forma económica o mediante especias (productos que anuncian). Además, en muchos casos, se les presta productos de alto valor para llevar a cabo las acciones de una campaña.

También es cierto que una forma de “pago,” por así denominarlo, para los influencers podría ser el número de seguidores que ganan con cada campaña. Para ellos los seguidores/ followers son inversiones y frutos de su legado como líderes de influencia; favorecen el crecimiento de su emporio.

En mi caso, lo divertido es que yo trabajo con influencers a la hora de captarlos, y es un placer. De momento he trabajado estrechamente con varios, entre los que destacaría a @charlesorrico, que ha sido embajador de varias marcas como Nike, Moët y actualmente para Diesel.

Resulta normal que los que hemos estudiado Comunicación y Marketing Digital trabajemos mano a mano con ellos, ya que las fuentes de información consultadas indican que en la mayoría de los casos los componentes de una empresa que realizan estrategias de campañas con influencers son los miembros del equipo de comunicación y relaciones públicas.

Como conclusión y especulando sobre el futuro de este movimiento, el marketing de influencers está creciendo como la espuma y así seguirá ya que es una estrategia perfecta para cumplir varios objetivos, generar engagement y está dando espléndidos resultados.